Esta anécdota nos la contaron en el programa de Olga Bertomeu, en Canal Sur radio, hace unos días.
Resulta que varios amigos de Málaga (varios chicos y una chica, Esther, que es quien la contó) se encontraban en Granada. Iban con algunas copitas de más y cuando llegaron a un semáforo se toparon con una espléndida motorista de la Policía Local, digo espléndida porque era una morenaza con un tipazo impresionante, que además imponía más por aquello del uniforme.
El joven que viajaba de copiloto no pudo dejar de mirar la belleza de la agente y, sin dejar de repasarla de arriba a abajo, le dijo lo siguiente al conductor del coche:
--¡Tú, dale, dale! pisa el acelerador, a ver si nos dice: Alto, los papeles o te follo.........
Menos mal que la agente no lo escuchó bien o dejó que pasara....
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miércoles, 17 de septiembre de 2008
viernes, 4 de julio de 2008
Coge el coche para ir al juicio que tenía por conducir sin carné
Lo de algunos individuos es verdaderamente increíble. Son auténticos cracks. La Guardia Civil del Destacamento de Tráfico de Monforte de Lemos (Lugo) detuvieron a un vecino de Orense como presunto autor de un delito contra la seguridad colectiva, después de que fuera sorprendido conduciendo sin haber obtenido nunca el permiso y cuando se dirigía precisamente a un juicio por el mismo motivo.
Los hechos tuvieron lugar a la altura del kilómetro 537 de la carretera N 540 a su paso por el término de Pantón (Lugo). El hombre fue identificado en un punto de control, momento en que los agentes advirtieron que era la misma persona a la que ya habían detenido hacía un par de semanas por el mismo motivo.
El hombre acudía desde su domicilio en Orense a la localidad de Monforte donde iba a ser juzgado por la autoría de un delito similar cometido cuando fue sorprendido, también conduciendo, el 31 de mayo. Cuando el infractor llegó a los juzgados de Monforte acompañado por los agentes, para ser calificado por su acción anterior, ya iba imputado por otra similar.
Los hechos tuvieron lugar a la altura del kilómetro 537 de la carretera N 540 a su paso por el término de Pantón (Lugo). El hombre fue identificado en un punto de control, momento en que los agentes advirtieron que era la misma persona a la que ya habían detenido hacía un par de semanas por el mismo motivo.
El hombre acudía desde su domicilio en Orense a la localidad de Monforte donde iba a ser juzgado por la autoría de un delito similar cometido cuando fue sorprendido, también conduciendo, el 31 de mayo. Cuando el infractor llegó a los juzgados de Monforte acompañado por los agentes, para ser calificado por su acción anterior, ya iba imputado por otra similar.
En la boca del lobo, o aquellos lugares donde es mejor no ir bebidos
“Creo que me hemetido en la boca del lobo”. La frase es del conductor ebrio que, desorientado, intentó entrar el pasado fin de semana en el parking de la Jefatura de la Policía Local de Sevilla. Iba solo, conducía un Citroën C4 y en la mano que le quedaba libre llevaba una botella de champán a la que daba un trago de cuando en cuando. Se había perdido y tuvo la mala suerte de toparse de frente con las dependencias policiales, en las peores condiciones posibles para enfrentarse a un agente de tráfico.
Era un comercial valenciano de 44 años que se encontraba en Sevilla por cuestiones laborales y salió de fiesta la noche del viernes. A las siete menos diez de la mañana del sábado dos agentes que estaban de guardia se percataron de que alguien quería entrar con su coche en la zona destinada al aparcamiento para los patrulleros y vehículos camuflados de la Policía. Se acercaron y sorprendieron al comercial botella en mano
y “con síntomas inequívocos” de encontrarse en estado de ebriedad, según refleja el posterior atestado policial. Los agentes, que no terminaban de creerse que alguien bebido quisiera entrar en la comisaría, le informaron de que está prohibido consumir bebidas alcohólicas al volante y le pidieron la documentación correspondiente.
Poco después, lo sometieron a la prueba de alcoholemia, donde dio una tasa de 0,88 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Esta cifra es casi cuatro veces superior a la permitida por la normativa de circulación, que es de 0,25 y0,15 para noveles. En ese momento el hombre no pudo más que lamentarse del error que había cometido y pronunció esa frase con la que se resume su infortunio. “Creo que me hemetido en la boca del lobo”, les dijo a los agentes que lo denunciaban por un delito contra la seguridad vial y le colocaban una multa con la petición de retirada de seis
puntos del carné. Luego confesó que se había perdido tratando de salir de la isla de la Cartuja y que había girado hacia una calle que le llevaba directamente a la Jefatura, situada en la avenida de AméricoVespucio. El informe con los datos de este hombre fue llevado al juzgado de guardia, que decidirá la sanción con la que castiga al infractor, mientras que el caso ha servido de guasa a lo largo de toda la semana para la mayoría de los integrantes de la Policía Local, sorprendidos y todavía incrédulos al leer el parte de incidencias con las novedades del servicio.
Era un comercial valenciano de 44 años que se encontraba en Sevilla por cuestiones laborales y salió de fiesta la noche del viernes. A las siete menos diez de la mañana del sábado dos agentes que estaban de guardia se percataron de que alguien quería entrar con su coche en la zona destinada al aparcamiento para los patrulleros y vehículos camuflados de la Policía. Se acercaron y sorprendieron al comercial botella en mano
y “con síntomas inequívocos” de encontrarse en estado de ebriedad, según refleja el posterior atestado policial. Los agentes, que no terminaban de creerse que alguien bebido quisiera entrar en la comisaría, le informaron de que está prohibido consumir bebidas alcohólicas al volante y le pidieron la documentación correspondiente.
Poco después, lo sometieron a la prueba de alcoholemia, donde dio una tasa de 0,88 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. Esta cifra es casi cuatro veces superior a la permitida por la normativa de circulación, que es de 0,25 y0,15 para noveles. En ese momento el hombre no pudo más que lamentarse del error que había cometido y pronunció esa frase con la que se resume su infortunio. “Creo que me hemetido en la boca del lobo”, les dijo a los agentes que lo denunciaban por un delito contra la seguridad vial y le colocaban una multa con la petición de retirada de seis
puntos del carné. Luego confesó que se había perdido tratando de salir de la isla de la Cartuja y que había girado hacia una calle que le llevaba directamente a la Jefatura, situada en la avenida de AméricoVespucio. El informe con los datos de este hombre fue llevado al juzgado de guardia, que decidirá la sanción con la que castiga al infractor, mientras que el caso ha servido de guasa a lo largo de toda la semana para la mayoría de los integrantes de la Policía Local, sorprendidos y todavía incrédulos al leer el parte de incidencias con las novedades del servicio.
Un saludo a la Policía Local de Hinojos
Os damos un cariñoso saludo desde el blog de Poli de Patrulla. Gracias por incluirnos en vuestra página.
Para todos los internautas que quieran ponerse en contacto con el blog de la Policía Local de Hinojos, aquí os dejamos un enlace: http://www.policia-local-hinojos.blogspot.com
Para todos los internautas que quieran ponerse en contacto con el blog de la Policía Local de Hinojos, aquí os dejamos un enlace: http://www.policia-local-hinojos.blogspot.com
viernes, 6 de junio de 2008
Poli de patrulla en Buenafuente

Ahí estamos con Buenafuente, que nos entrevistó anoche en su programa. Además de Andreu, en la foto aparecen uno de los autores, Fernando Pérez (a la izquierda), y David Guzmán, un policía que ha colaborado intensamente en la elaboración de Poli de Patrulla. Eso sí, pese a que lo dijera Buenafuente en la entrevista, este buen hombre no ha escrito el libro, como sí ha hecho Jorge Muñoz, al que se le echó de menos en el programa.
Vea el vídeo de la entrevista en el siguiente enlace:
Entrevista a los autores de Poli de Patrulla en Europa Press
Jorge Muñoz y Fernando Pérez muestran el lado "más divertido y humano" de Policía Local en el libro 'Poli de patrulla'
SEVILLA, 6 (EUROPA PRESS)
Los periodistas sevillanos Jorge Muñoz y Fernando Pérez Ávila muestran el lado "más divertido y humano" de la Policía Local de España en el libro 'Poli de patrulla. Las locas anécdotas de la Policía Local', editado por Almuzara.
Con tal objetivo, los autores recogen en este libro un rosario de anécdotas extraídas de los propios policías, en la mayoría de los casos, y de los foros de Internet donde los agentes comparten sus vivencias, que muestran, según indicaron a Europa Press, que "más allá de la imagen tópica del policía como una especie de Sheriff que los Ayuntamientos han habilitado con la única finalidad de poner multas a los sufridos ciudadanos, estos profesionales son empleados públicos con una gran afán de servicio al ciudadano".
En este sentido, los periodistas afirmaron que esta imagen "distorsionada" de los policías locales cambia desde el mismo momento en que han tenido un contacto directo con los agentes con motivo de alguna urgencia o auxilio. "Además --cuestionaron--, ¿a quién no le han perdonado en alguna ocasión una multa de tráfico por una infracción aparentemente clara?".
Por ello, opinaron que en España se precisa una "dignificación de las fuerzas policiales", sobre todo en el "respeto que merecen los agentes". "Muchas personas olvidan que cuando un policía local se dirige a ellos lo hace como funcionario de la autoridad, y, lo mismo que una persona guarda compostura ante un juez, debe guardarlo ante los agentes", apuntaron.
"Lamentablemente, creemos que esa falta de respeto a los agentes es la misma que se está produciendo en otros ámbitos, por ejemplo, en la actitud del alumnado frente al profesor o de los pacientes ante el sanitario, porque lo que ocurre es que se están perdiendo en nuestros días determinados valores socioeducativos muy valiosos", manifestaron.
Las anécdotas que aparecen en 'Poli de patrulla' son de lo más variadas y van desde novatadas en las que jóvenes agentes acaban realizando servicios de recogida de basura a situaciones insólitas en las cuales una pareja de policías dan el alto a un conductor ebrio que pretende ir a una localidad vecina en una máquina excavadora, pasando por enfrentamientos entre fuerzas del orden y entrenadores o futbolistas muy populares.
De todas ellas, los autores se quedan con un episodio en el que unos agentes sorprendieron a un hombre con un canario enjaulado por la calle a las tres de la mañana e idearon una estrategia para que éste confesara que lo había robado. Así, uno de los policías comenzó a transmitir por la emisora lo siguiente: "A todas las unidades, nos informan de que han robado un canario que es campeón de España de canto y está valorado en más de 6.000 euros, detengan a los sospechosos". Al oír el mensaje, el ladrón confesó a los agentes sin parar de repetir que "no sabía que era campeón y que se lo dijeran al juez".
Durante la noche, muy especialmente, ocurren cosas "tremendas", indicaron, por lo que le han dedicado un capítulo en el libro titulado 'El pelotón de los zombis'. En éste, recuerdan un caso de un policía que fue confundido con un 'boy' en una despedida de solteras o la llamada de alerta sobre unos extraños gritos que procedían de una vivienda y que resultaron provenir de un home cinema recién estrenado.
LA MUJER EN EL CUERPO.
Pero al margen de las hostilidades que puedan surgir entre las fuerzas del orden y los ciudadanos, se dan momentos de colaboración, como el que recoge una anécdota que cuenta como una señora pidió ayuda a la Policía Local porque su gato, llamado Pinki, se había vuelto loco y no podía controlarlo. "Hicieron falta siete u ocho personas, entre bomberos y policías, para reducir al gatito", comentaron.
También dedican los autores un capítulo a las mujeres policías, respecto a las cuales destacan que, afortunadamente, "hoy lo tienen más fácil que hace unos años", cuando no podían llevar pistola ni elementos de defensa, les estaba prohibido casarse o tenían que ir acompañadas de su padre a los juicios en el caso de que tuvieran menos de 21 años.
Salvando todos los sinsabores que pueda tener esta profesión, Pérez Ávila y Muñoz aseguran que, en general, los policías locales se sienten "satisfechos con su trabajo" y que "la mayor recompensa que pueden tener es cuando observa la cara de agradecimiento de un ciudadano".
SEVILLA, 6 (EUROPA PRESS)
Los periodistas sevillanos Jorge Muñoz y Fernando Pérez Ávila muestran el lado "más divertido y humano" de la Policía Local de España en el libro 'Poli de patrulla. Las locas anécdotas de la Policía Local', editado por Almuzara.
Con tal objetivo, los autores recogen en este libro un rosario de anécdotas extraídas de los propios policías, en la mayoría de los casos, y de los foros de Internet donde los agentes comparten sus vivencias, que muestran, según indicaron a Europa Press, que "más allá de la imagen tópica del policía como una especie de Sheriff que los Ayuntamientos han habilitado con la única finalidad de poner multas a los sufridos ciudadanos, estos profesionales son empleados públicos con una gran afán de servicio al ciudadano".
En este sentido, los periodistas afirmaron que esta imagen "distorsionada" de los policías locales cambia desde el mismo momento en que han tenido un contacto directo con los agentes con motivo de alguna urgencia o auxilio. "Además --cuestionaron--, ¿a quién no le han perdonado en alguna ocasión una multa de tráfico por una infracción aparentemente clara?".
Por ello, opinaron que en España se precisa una "dignificación de las fuerzas policiales", sobre todo en el "respeto que merecen los agentes". "Muchas personas olvidan que cuando un policía local se dirige a ellos lo hace como funcionario de la autoridad, y, lo mismo que una persona guarda compostura ante un juez, debe guardarlo ante los agentes", apuntaron.
"Lamentablemente, creemos que esa falta de respeto a los agentes es la misma que se está produciendo en otros ámbitos, por ejemplo, en la actitud del alumnado frente al profesor o de los pacientes ante el sanitario, porque lo que ocurre es que se están perdiendo en nuestros días determinados valores socioeducativos muy valiosos", manifestaron.
Las anécdotas que aparecen en 'Poli de patrulla' son de lo más variadas y van desde novatadas en las que jóvenes agentes acaban realizando servicios de recogida de basura a situaciones insólitas en las cuales una pareja de policías dan el alto a un conductor ebrio que pretende ir a una localidad vecina en una máquina excavadora, pasando por enfrentamientos entre fuerzas del orden y entrenadores o futbolistas muy populares.
De todas ellas, los autores se quedan con un episodio en el que unos agentes sorprendieron a un hombre con un canario enjaulado por la calle a las tres de la mañana e idearon una estrategia para que éste confesara que lo había robado. Así, uno de los policías comenzó a transmitir por la emisora lo siguiente: "A todas las unidades, nos informan de que han robado un canario que es campeón de España de canto y está valorado en más de 6.000 euros, detengan a los sospechosos". Al oír el mensaje, el ladrón confesó a los agentes sin parar de repetir que "no sabía que era campeón y que se lo dijeran al juez".
Durante la noche, muy especialmente, ocurren cosas "tremendas", indicaron, por lo que le han dedicado un capítulo en el libro titulado 'El pelotón de los zombis'. En éste, recuerdan un caso de un policía que fue confundido con un 'boy' en una despedida de solteras o la llamada de alerta sobre unos extraños gritos que procedían de una vivienda y que resultaron provenir de un home cinema recién estrenado.
LA MUJER EN EL CUERPO.
Pero al margen de las hostilidades que puedan surgir entre las fuerzas del orden y los ciudadanos, se dan momentos de colaboración, como el que recoge una anécdota que cuenta como una señora pidió ayuda a la Policía Local porque su gato, llamado Pinki, se había vuelto loco y no podía controlarlo. "Hicieron falta siete u ocho personas, entre bomberos y policías, para reducir al gatito", comentaron.
También dedican los autores un capítulo a las mujeres policías, respecto a las cuales destacan que, afortunadamente, "hoy lo tienen más fácil que hace unos años", cuando no podían llevar pistola ni elementos de defensa, les estaba prohibido casarse o tenían que ir acompañadas de su padre a los juicios en el caso de que tuvieran menos de 21 años.
Salvando todos los sinsabores que pueda tener esta profesión, Pérez Ávila y Muñoz aseguran que, en general, los policías locales se sienten "satisfechos con su trabajo" y que "la mayor recompensa que pueden tener es cuando observa la cara de agradecimiento de un ciudadano".
jueves, 22 de mayo de 2008
Las motos-grúa de la Policía china

Rastreando por la web hemos encontrado estas imágenes de las motos-grúa de la Policía china. Son todo una pasada, ¿no creen? Además cuentan con una gran potencia, si no no podrían llevar un vehículo. Se trata de unas Honda Goldwing equipadas con un sistema de arrastre plegable que aparece en la foto de la derecha. De serie, estas motos equipan un motor de 6 cilindros y 1832 cc. El invento es de origen sueco, como no podía ser de otra forma...
¿Se verán alguna vez en las ciudades españolas?
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